El Gobierno de los Estados Unidos ha emitido una alerta de seguridad de alto nivel en respuesta al incremento del riesgo de atentados perpetrados por organizaciones armadas ilegales en el departamento colombiano de Norte de Santander, con especial énfasis en la región del Catatumbo. Ante este escenario, la misión diplomática estadounidense reiteró su recomendación a los ciudadanos de abstenerse de visitar dicha demarcación territorial y de transitar en un radio menor a 10 kilómetros de la línea fronteriza con Venezuela.
De acuerdo con el comunicado oficial, los grupos al margen de la ley que operan en la zona —incluyendo al Ejército de Liberación Nacional (ELN)— han intensificado el uso de tácticas hostiles, destacando el empleo de aeronaves no tripuladas comerciales modificadas con explosivos y complementadas con fuego hostil directo contra objetivos estratégicos de la fuerza pública. Las autoridades advierten que estas agrupaciones facciosas podrían materializar ofensivas imprevistas contra dependencias policiales, sedes gubernamentales, complejos castrenses y otras estructuras críticas.
Esta directriz se alinea con la pauta vigente del Departamento de Estado, la cual clasifica a Norte de Santander como un destino de riesgo extremo debido a los índices de criminalidad y terrorismo. Paralelamente, la restricción de desplazamiento hacia la franja fronteriza de 10 kilómetros responde a factores críticos de inseguridad, tales como la delincuencia común, el secuestro, las confrontaciones armadas recurrentes y el peligro latente de detenciones arbitrarias.
Ante este panorama de vulnerabilidad, la legación diplomática formuló una serie de recomendaciones preventivas para los residentes y visitantes extranjeros, instándolos a conservar la máxima alerta situacional en las inmediaciones de edificios públicos, puestos de control y arterias viales principales. Asimismo, aconsejó adoptar un perfil de baja visibilidad, prescindir de la asistencia a manifestaciones públicas, evitar cualquier tipo de confrontación con sujetos armados y asegurar la conectividad permanente mediante dispositivos móviles plenamente cargados.






