La policía antiterrorista británica confirmó este lunes la puesta en libertad bajo fianza de los cinco hombres detenidos el día anterior por su presunta vinculación en la «preparación de un acto terrorista» en las inmediaciones de la base militar de Fairford, situada en el suroeste de Inglaterra y utilizada estratégicamente por Estados Unidos.
Los sospechosos, de nacionalidad británica y con edades comprendidas entre los 23 y los 25 años, son residentes en Londres. A pesar de su excarcelación, el jefe de la policía antiterrorista, Laurence Taylor, subrayó que esta medida no implica el cierre de las pesquisas. En este sentido, indicó que los desplazamientos y las comunicaciones de los implicados permanecerán sujetos a «estrictas condiciones».
Líneas de investigación y el factor internacional
Las autoridades policiales mantienen abiertas todas las hipótesis, sin descartar que los arrestados hayan actuado, de manera consciente o inconsciente, bajo las órdenes de una potencia extranjera.
El caso ha cobrado relevancia geopolítica tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró el domingo estar al tanto de las actividades del grupo y afirmó que su intención era «causar graves daños a nuestra base». Por su parte, el gobierno de Irán emitió un comunicado a través de la red social X para negar categóricamente cualquier implicación en el supuesto plan, respondiendo así a diversas informaciones difundidas por medios británicos que apuntaban hacia una posible conexión con Teherán.
Las tensiones en torno a la instalación militar se intensificaron en marzo, cuando el gobierno británico autorizó su uso para operaciones defensivas dirigidas a neutralizar misiles iraníes. Posteriormente, en el mes de julio, los Guardianes de la Revolución de Irán advirtieron públicamente que cualquier infraestructura empleada para atentar contra su territorio sería considerada un «objetivo legítimo».
Alerta ciudadana y antecedentes de la base
La intervención policial fue posible gracias a la rápida actuación de una agricultora de la zona. La testigo relató a la cadena BBC que advirtió la presencia de un grupo de hombres enmascarados cerca del perímetro y, consciente del riesgo potencial para la seguridad del recinto castrense, alertó de inmediato a las fuerzas de seguridad.
La base de Fairford, sede de la 501ª Ala de Apoyo al Combate de la Fuerza Aérea estadounidense, cuenta con un largo historial de uso estratégico. Entre sus precedentes operativos destacan su participación en misiones durante la Guerra del Golfo a principios de los años noventa y, más recientemente, en la campaña militar de Irak en 2003.






