El presidente de Irán, Masud Pezeshkián, rechazó este miércoles ante la Asamblea General de Naciones Unidas limitar el uso de la energía nuclear de su país y aseguró que Teherán no renunciará a sus recursos.
«No vamos a bajar la cabeza y ceder el derecho que nos corresponde», afirmó el mandatario, quien sostuvo que Irán rechaza las armas nucleares, pero también las restricciones sobre el uso de la energía nuclear.
«Decimos que no a las armas nucleares, pero también decimos que no a las limitaciones de la energía nuclear», declaró.
Pezeshkián también se refirió a la seguridad de Irán y afirmó que la paz no se conseguirá «en el campo de batalla», aunque defendió la necesidad de garantizar la seguridad de la población iraní.
Durante su intervención, el mandatario abordó además la situación en el estrecho de Ormuz y cuestionó que algunos países tengan acceso libre mientras otros, según su versión, realizan «actos de agresión» contra Irán.
Pezeshkián sostuvo que los problemas de la región deben ser abordados por los propios países de Oriente Medio y rechazó que estos se conviertan en instrumentos de potencias extranjeras.
«Ninguna relación con alguna potencia extranjera debe convertirse en una herramienta para amenazar a los países vecinos de la región», afirmó.
El presidente iraní aseguró además que su país nunca tuvo intenciones de iniciar una guerra y sostuvo que el conflicto le fue «impuesto».
«No tenemos miedo a la guerra siempre que sea defensiva», declaró Pezeshkián.






