El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, justificó este miércoles las operaciones navales ejecutadas por Washington en el Pacífico oriental, al asegurar que forman parte de acuerdos bilaterales de cooperación con las naciones de la región. Tras su reunión con el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa en Quito, el funcionario estadounidense subrayó que estas acciones se desarrollan estrictamente dentro de las aguas territoriales y bajo las normativas de los estados soberanos.
Diferencias operativas frente a periodos anteriores
En este sentido, Rubio marcó una distinción directa con los despliegues ejecutados durante el año previo, señalando que aquellas intervenciones respondían a maniobras unilaterales en alta mar. Por el contrario, el esquema actual prioriza operaciones combinadas junto a gobiernos locales dispuestos a enfrentar con rigor las estructuras del narcotráfico, a las cuales calificó formalmente como organizaciones narcoterroristas.
Impacto táctico y denuncias de derechos humanos
Las declaraciones del diplomático norteamericano se producen tras el reporte oficial del Comando Sur sobre la destrucción de una presunta infraestructura flotante de reabastecimiento vinculada al grupo Los Choneros. Esta intervención forma parte de cinco acciones militares concentradas en las últimas dos semanas en el litoral pacífico.
Alarma en sectores pesqueros de Ecuador
Diversas organizaciones sociales y de derechos humanos en territorio ecuatoriano han exigido el cese inmediato de los abordajes armados por parte de militares estadounidenses. Los colectivos denuncian una presunta escalada de abusos, detenciones arbitrarias y afectaciones directas a embarcaciones artesanales pertenecientes a pescadores de la provincia de Manabí, operando en rutas habituales de faena marítima.






