Un movimiento telúrico de magnitud 2.5 en la escala de Richter sacudió el municipio Lagunillas del estado Zulia hace instantes. El reporte sísmico oficial indica que el evento natural se originó a tan solo 5.4 kilómetros de profundidad, una escasa profundidad que facilitó su percepción directa por parte de los habitantes de la localidad.

El ajuste tectónico de las placas terrestres continúa en constante movimiento en el territorio nacional. Este evento en la Costa Oriental del Lago se suma a la actividad sísmica reciente registrada en el país, recordando antecedentes como el movimiento terrestre del pasado 24 de junio, el cual impactó con mayor fuerza a los estados La Guaira, Falcón, Aragua, Yaracuy, Miranda y el Distrito Capital.
El evento del pasado 24 de junio correspondió a un devastador doblete sísmico (dos terremotos consecutivos con apenas segundos de diferencia) de magnitudes 7.2 y 7.5, cuyos epicentros se lokalizaron entre los estados Yaracuy y La Guaira.
Los reportes oficiales del Estado venezolano han cifrado la tragedia en más de 6.400 muertos, convirtiéndolo en uno de los desastres naturales más mortíferos de la historia moderna del país. Las labores de rescate se prolongaron durante semanas, especialmente en zonas de alta densidad urbana y turística que colapsaron.
Los estragos se concentraron fuertemente en la franja centronorte costera y occidental, afectando de manera crítica a La Guaira (declarada zona de desastre y parcialmente militarizada para las labores de control y desescombro), Miranda, Aragua, Carabobo, Yaracuy, Falcón y el Distrito Capital (Caracas).
Además de las víctimas mortales, se contabilizaron decenas de miles de damnificados y miles de reportes de personas desaparecidas tras el colapso de edificaciones residenciales y comerciales.
Cerca de 9.500 edificaciones fueron catalogadas en situación de alto riesgo estructural, obligando a demoliciones controladas en sectores como Caraballeda y Catia La Mar.






