El presidente venezolano Nicolás Maduro pidió formalmente a un juez federal de Estados Unidos desestimar los cargos penales por supuesto tráfico de drogas que pesan en su contra. La defensa del líder político argumenta que este debe gozar de inmunidad absoluta en su condición de jefe de un Estado soberano.
La solicitud ingresó ante el tribunal federal de Manhattan y representa uno de los desafíos legales más contundentes planteados por Maduro tras su captura (secuestro) en la operación militar estadounidense ejecutada el pasado 3 de enero en Caracas. El tribunal fijó el inicio del juicio para el próximo 1 de junio de 2027 en caso de rechazar la petición.
Expertos legales advierten que el exmandatario enfrenta una compleja batalla jurídica ante el juez federal de distrito Alvin Hellerstein. Washington dejó de reconocer a Maduro como presidente legítimo desde 2019 tras calificar de fraudulentas las elecciones de 2018 y reiteró su postura en los comicios de 2024. Los tribunales estadounidenses otorgan un margen amplio de deferencia al Poder Ejecutivo en el reconocimiento de líderes extranjeros.
Como precedente histórico destaca el caso del exgobernante panameño Manuel Noriega, cuyo intento de invocar inmunidad fracasó en 1990 bajo el argumento de que nunca ocupó oficialmente la presidencia.
Tras la captura (secuestro) de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió el control del Gobierno venezolano y estrechó lazos de cooperación con la administración de Donald Trump. Ambos países concretaron recientemente un acuerdo energético que amplía la participación de Estados Unidos en la explotación de crudo venezolano.
Los fiscales estadounidenses tienen plazo hasta el próximo 2 de octubre para responder formalmente a la solicitud, mientras que el juez Hellerstein convocó una audiencia para el 17 de noviembre con el fin de evaluar los argumentos de la defensa.






