Un potente evento sísmico de magnitud 6.7 sacudió este lunes al territorio colombiano, dejando un saldo preliminar de edificaciones colapsadas, heridos y graves daños materiales en varias ciudades del país. El movimiento telúrico, con epicentro en la localidad de San José de Palmar (departamento del Chocó), generó alarma inmediata y movilizó a los cuerpos de seguridad y gestión de riesgos.
Situación crítica en el Chocó y daños estructurales en el Eje Cafetero
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, confirmó la gravedad del suceso a través de los canales oficiales: «Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones», detalló, al tiempo que anunció el inicio de las evaluaciones oficiales de afectación.
Los daños más severos e inmediatos, documentados por usuarios en redes sociales, se concentraron en el Eje Cafetero. Ciudades como Manizales y Pereira sufrieron el colapso de múltiples edificaciones y cuadras enteras cubiertas por escombros y humo, destacándose el riesgo crítico de caída en la cúpula de la Catedral Basílica Metropolitana de Manizales.
Evaluaciones preventivas en Bogotá, Medellín y Cali
Ante la intensidad del movimiento, las principales metrópolis del país aplicaron protocolos de evacuación en áreas públicas y edificios. En Bogotá, el alcalde Carlos F. Galán informó que el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático inició el barrido de verificación por todas las localidades, descartando preliminarmente daños estructurales mayores, más allá de algunas grietas superficiales en edificaciones. Operaciones similares de inspección se desplegaron de forma simultánea en Medellín y Cali.






