Un grupo de 25 estados de Estados Unidos presentó este lunes una demanda contra la administración del presidente Donald Trump por la imposición de una nueva ronda de aranceles, al considerar que la medida busca reemplazar los gravámenes que la Corte Suprema anuló el pasado mes de febrero.
La acción judicial, encabezada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, sostiene que el gobierno intenta restablecer de manera ilegal los impuestos a las importaciones después de que el máximo tribunal determinara que el mandatario carecía de autoridad para aplicar los aranceles anteriores bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977.
Alianza estatal y sustento legal de la demanda
A la demanda de Nueva York se sumaron los estados de Arizona, California, Colorado, Connecticut, Delaware, Hawái, Illinois, Kentucky, Massachusetts, Maryland, Maine, Michigan, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Carolina del Norte, Oregón, Pensilvania, Rhode Island, Virginia, Vermont, Washington y Wisconsin.
La disputa surge luego de que el gobierno estadounidense impusiera aranceles de dos dígitos a productos procedentes de 59 países y de la Unión Europea, bajo el argumento de que dichos socios no frenaron adecuadamente las importaciones elaboradas con trabajo forzoso. Tras vencer los aranceles temporales del 10 %, la Casa Blanca recurrió a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para respaldar los nuevos gravámenes. Por su parte, la administración defiende la política como un mecanismo para fortalecer la industria manufacturera nacional.






