Tras casi dos semanas de hostilidades en el estrecho de Ormuz que debilitaron un alto el fuego provisional, Estados Unidos e Irán completaron 48 horas sin ataques mutuos, impulsados por gestiones diplomáticas para reactivar las negociaciones.
Aunque Washington no ha emitido una postura oficial sobre la pausa en los bombardeos, el embajador de EE. UU. ante la ONU, Mike Waltz, señaló que el presidente Donald Trump optó por priorizar el diálogo mediado por Omán y otros actores internacionales. En sintonía con esto, Teherán confirmó que también ha detenido sus ofensivas —las cuales previamente impactaron bases militares en Jordania e Irak— tras el cese de operaciones de la Casa Blanca.
A falta de pocas semanas para que concluya el plazo de 60 días establecido a mediados de junio, los gobiernos siguen sin resolver asuntos críticos como el programa nuclear iraní. No obstante, los mediadores de la región consideran este alto al fuego temporal como un indicio favorable para destrabar las conversaciones sobre la libre navegación comercial en el estrecho de Ormuz.






