La justicia del estado de São Paulo ordenó la prisión de tres instructores de deportes extremos por su presunta responsabilidad en la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de 21 años que cayó desde una altura superior a los 40 metros tras ser lanzada desde un puente sin estar asegurada a ningún sistema de protección.
Los detenidos fueron identificados como Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32 años; Vitor de Freitas Gonçalves, de 27; y Maicon Fernandes Cintra, de 42. Funcionarios policiales de la ciudad de Limeira los arrestaron en flagrancia cuando, según las investigaciones, intentaban abandonar el lugar del accidente.
De acuerdo con la legislación brasileña, los tres enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual, una figura jurídica aplicada cuando una persona realiza una acción de alto riesgo y asume conscientemente la posibilidad de causar la muerte.
Las investigaciones preliminares apuntan a una grave falla en los protocolos de seguridad. Según declaraciones atribuidas a la investigadora policial Andrea Levy, los sospechosos reconocieron que la joven no tenía colocadas las cuerdas de seguridad al momento del lanzamiento. Sin embargo, ninguno pudo precisar quién era el encargado de verificar el equipo antes de iniciar la actividad.
El hecho quedó registrado en videos que circulan en redes sociales. Las imágenes muestran cómo dos de los instructores levantan a la víctima para lanzarla desde el denominado «Puente Esqueleto», mientras una tercera persona observa la maniobra. Aunque la joven llevaba casco y una cámara de acción, no se aprecia ningún sistema de sujeción conectado a su cuerpo.
Horas antes del accidente, Maria Eduarda publicó en redes sociales un mensaje relacionado con la actividad que realizaría. Tras conocerse la tragedia, familiares, amigos y miembros de su comunidad expresaron mensajes de dolor y despedida.
El gimnasio Panobianco Academia, donde la joven entrenaba, suspendió temporalmente sus actividades y difundió un comunicado en homenaje a su memoria. Su madre también manifestó públicamente su pesar por la pérdida.
Polémica por la seguridad en el puente
La tragedia también reactivó el debate sobre las condiciones de seguridad en el llamado «Puente Esqueleto», una antigua estructura ferroviaria fuera de servicio que se ha convertido en un punto frecuentado para la práctica de salto con cuerda.
Tras el accidente, el alcalde de Limeira, Murilo Félix, anunció acciones legales contra el gobierno federal de Brasil. El mandatario aseguró que la administración municipal había solicitado durante más de un año medidas de intervención y control en la zona sin obtener respuesta.
Según indicó, la alcaldía considera que la falta de acciones preventivas contribuyó a mantener operativa un área que, a juicio de las autoridades locales, representaba riesgos para quienes realizaban este tipo de actividades extremas.
Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.






