El monitoreo meteorológico en el país se mantiene bajo estricta observación ante la proximidad del ciclo anual de fenómenos atmosféricos en la región caribeña. Pese a que las estimaciones científicas vislumbran un periodo de baja intensidad, las autoridades locales instan a la prevención comunitaria y al seguimiento técnico de los sistemas nubosos.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) informó que la temporada ciclónica en el Océano Atlántico y el Mar Caribe iniciará oficialmente este próximo 1° de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre. Los análisis técnicos de los especialistas meteorológicos indican que el actual ciclo registrará un comportamiento menos intenso de lo habitual, con un 55% de probabilidad de ubicarse por debajo de los niveles históricos.
El organismo nacional prevé el desarrollo de entre ocho y 14 tormentas tropicales con nombres asignados, las cuales registrarán vientos sostenidos superiores a los 63 kilómetros por hora. De este grupo de sistemas en formación, los expertos estiman que entre tres y seis fenómenos meteorológicos podrían evolucionar hasta convertirse en huracanes.
Asimismo, los pronósticos institucionales advierten que entre uno y tres de estos eventos climáticos tienen el potencial de transformarse en huracanes mayores. Estos sistemas podrían alcanzar categorías de intensidad entre 3 y 5 en la escala Saffir-Simpson, lo que genera un estado de alerta y monitoreo permanente para evaluar el impacto colateral sobre el comportamiento del clima en Venezuela durante los próximos meses.






