Rusia lanzó durante la madrugada de este domingo uno de los ataques más intensos contra Kiev desde el inicio de la guerra, utilizando más de 600 drones y 90 misiles, entre ellos el misil hipersónico Oréshnik, considerado una de las armas más avanzadas y difíciles de interceptar del arsenal ruso.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó que los bombardeos dejaron al menos cuatro muertos y más de 100 heridos en distintas regiones del país.
Según autoridades ucranianas, las seis ojivas del misil Oréshnik impactaron una zona no revelada en Bila Tservka, al sur de Kiev, un sector donde suelen concentrarse instalaciones militares.
Además del misil hipersónico, las fuerzas rusas emplearon misiles balísticos, de crucero y drones bomba Shahed lanzados desde distintas plataformas terrestres, marítimas y aéreas. La ofensiva mantuvo a la capital bajo ataque durante aproximadamente cinco horas.

El bombardeo provocó incendios y daños estructurales en numerosos edificios de Kiev. Zelenski aseguró que cerca de 30 edificaciones quedaron destruidas o afectadas, incluidos espacios culturales como el Museo Nacional de Arte de Ucrania y el museo dedicado a la catástrofe de Chernóbil.
Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, calificó la jornada como “una noche terrible”, mientras miles de ciudadanos buscaron refugio en estaciones del metro capitalino.
De acuerdo con el Gobierno ucraniano, Rusia combinó oleadas de drones con ataques de misiles para saturar los sistemas antiaéreos y reducir la capacidad de respuesta de las defensas. Las Fuerzas Aéreas de Ucrania reportaron que lograron interceptar 55 misiles, poco más de la mitad de los proyectiles lanzados.
El Oréshnik es un misil balístico hipersónico diseñado para portar carga nuclear y capaz de alcanzar velocidades cercanas a los 13.000 kilómetros por hora, lo que dificulta su interceptación mediante sistemas convencionales.
Esta sería la tercera vez que Rusia utiliza este tipo de armamento durante la guerra. El primer lanzamiento ocurrió en noviembre de 2024 contra una zona industrial en Dnipropetrovsk y el segundo en enero de este año en la región de Lviv, cerca de la frontera con Polonia.
El presidente ruso, Vladímir Putin, había destacado previamente el uso de esta arma como parte de la capacidad estratégica militar rusa.
Zelenski aseguró el sábado que servicios de inteligencia occidentales habían detectado preparativos para el lanzamiento desde la región rusa de Astracán y que Estados Unidos alertó a Ucrania sobre un ataque inminente.
El nuevo bombardeo ocurre en medio de una escalada de ataques entre Moscú y Kiev, en una guerra que continúa elevando la tensión internacional y el temor a una ampliación del conflicto en Europa del Este.
Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.






