Los lentes inteligentes de Meta se han convertido en uno de los dispositivos tecnológicos de mayor crecimiento en el mercado global, pero también enfrentan crecientes críticas por posibles violaciones a la privacidad y el uso indebido de grabaciones realizadas sin consentimiento.
Las gafas desarrolladas junto a EssilorLuxottica y comercializadas bajo la marca Ray-Ban integran cámaras casi invisibles, altavoces y funciones de inteligencia artificial que permiten tomar fotos o grabar videos con apenas tocar la montura.
Sin embargo, el auge del dispositivo ha provocado alarma entre especialistas y ciudadanos, especialmente por la difusión en redes sociales de grabaciones ocultas realizadas en espacios públicos.
Mujeres grabadas sin consentimiento
Diversos videos virales muestran a hombres utilizando los lentes Meta Ray-Ban para grabar conversaciones con mujeres en playas, tiendas y calles sin que ellas sepan que están siendo filmadas.
En muchos casos, las víctimas descubren las grabaciones solo después de que los videos se vuelven tendencia en internet y reciben comentarios ofensivos o abusivos.
Una mujer relató a la BBC que, al solicitar la eliminación de un video grabado sin su permiso, el responsable le respondió que retirarlo “tenía un costo”.
Aunque estas prácticas generan rechazo social, las leyes de varios países suelen permitir la grabación en espacios públicos, lo que limita las acciones legales disponibles para las personas afectadas.
Demandas contra Meta por contenido sensible
La polémica también alcanzó a Meta luego de que trabajadores en Kenia denunciaran que debían revisar videos explícitos grabados con estos lentes para entrenar sistemas de inteligencia artificial de la compañía.
Tras esas revelaciones, algunos usuarios presentaron demandas alegando desconocer que sus gafas habían grabado contenido privado o que dichos archivos podían ser revisados por terceros.
Meta aseguró anteriormente que sus términos de servicio contemplan revisiones humanas del contenido en determinadas circunstancias.
Actualmente, la empresa domina el mercado de lentes inteligentes y concentra más del 80 % de las ventas mundiales del sector. Según cifras de la propia compañía, ya se han vendido más de siete millones de pares.
Apple, Google y Snap preparan nuevos modelos
El crecimiento del mercado también ha despertado el interés de otras grandes tecnológicas.
Apple desarrollaría sus propios lentes inteligentes para un eventual lanzamiento el próximo año, mientras Snap anunció nuevas versiones de sus gafas Specs.
Por su parte, Google busca regresar al segmento tras el fracaso de las antiguas Google Glass, retiradas del mercado luego de fuertes cuestionamientos por privacidad y su elevado costo.
Los especialistas advierten que la expansión masiva de estos dispositivos podría dificultar el cumplimiento de normas en lugares donde las grabaciones están restringidas, como hospitales, tribunales, cines o baños.
David Kessler, abogado especializado en privacidad de la firma Norton Rose Fulbright, alertó sobre las implicaciones sociales de esta tecnología.
“Podríamos entrar en terrenos bastante oscuros”, advirtió.
Temor por reconocimiento facial
Otra preocupación gira en torno a la posible incorporación de reconocimiento facial en futuras versiones de los lentes Meta, una tecnología que permitiría identificar personas en tiempo real mientras son grabadas.
El exinvestigador de inteligencia artificial de Meta y actual académico de la Universidad de Berkeley, David Harris, considera que estos dispositivos podrían enfrentar el mismo rechazo social que condenó a las Google Glass hace más de una década.
“La tecnología representa esencialmente una invasión de la privacidad”, afirmó.
A pesar de las críticas, Meta sostiene que sus lentes fueron “diseñados pensando en la privacidad” y recomienda a los usuarios evitar grabar personas sin consentimiento o utilizar las gafas en espacios sensibles.
Tecnología útil, pero bajo vigilancia
Más allá de la polémica, algunos usuarios destacan aplicaciones prácticas de los lentes inteligentes, como escuchar música, responder llamadas o grabar contenido rápidamente sin usar el teléfono móvil.
No obstante, expertos consideran que el debate apenas comienza y que la rápida expansión de estos dispositivos obligará a gobiernos y reguladores a actualizar leyes sobre privacidad, uso de datos y grabaciones digitales.
Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.






