Las protestas contra el Gobierno de Rodrigo Paz derivaron este lunes en disturbios, enfrentamientos con la Policía y saqueos en varias entidades públicas de La Paz, mientras miles de manifestantes exigían la renuncia del mandatario boliviano.
La tensión aumentó luego de más de dos semanas de bloqueos que mantienen cercada la capital política de Bolivia. Campesinos, obreros, mineros y maestros responsabilizan al Gobierno por la crisis económica que atraviesa el país, considerada una de las más severas de las últimas cuatro décadas.
Funcionarios policiales antimotines dispersaron a los manifestantes con gases lacrimógenos cerca de la plaza de armas, donde se ubica el Palacio de Gobierno. Según reportes de la agencia AFP, grupos de manifestantes intentaron ingresar al área utilizando piedras y explosivos artesanales.
Las calles del centro paceño quedaron cubiertas por una densa nube de gas lacrimógeno durante varias horas. Comercios y oficinas cerraron sus puertas ante el temor de nuevos hechos violentos.
Saqueos y daños en oficinas públicas
Durante la jornada, un grupo de manifestantes saqueó una sede del registro nacional de bienes. Imágenes difundidas por el Ministerio de Gobierno mostraron la extracción de computadoras, mobiliario y equipos electrónicos desde el edificio.
Las autoridades informaron además sobre la quema de un vehículo policial. Hasta el cierre de esta edición no se reportaban detenidos, aunque sí al menos dos personas lesionadas.
La Fiscalía boliviana anunció la orden de captura contra Mario Argollo, dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), acusado de supuesta “instigación pública a delinquir” y “terrorismo”.
Seguidores de Evo Morales se suman a las protestas
A las manifestaciones también se incorporó una movilización de simpatizantes del expresidente Evo Morales, quienes caminaron durante siete días desde Caracollo, en el departamento de Oruro, hasta La Paz.
Los seguidores de Morales también exigen la salida de Rodrigo Paz y denuncian una supuesta persecución judicial contra el exmandatario, investigado por un caso de presunta trata de una menor.
Uno de los manifestantes, Iván Alarcón, agricultor aimara de 60 años, aseguró a AFP que la población considera que el Gobierno “no tiene capacidad para resolver el caos económico” que enfrenta Bolivia.
Contexto regional
La crisis política y económica en Bolivia ocurre en un momento de alta sensibilidad social en América Latina, marcado por inflación, conflictos laborales y reclamos ciudadanos. Aunque se trata de una situación interna boliviana, el desarrollo de estos hechos podría impactar las relaciones comerciales y migratorias en la región.
Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.






