Un sismo de magnitud 3.5 con epicentro en La Guaira sacudió a los habitantes de la zona central del país, incluyendo reportes de perceptibilidad en diversas zonas del territorio nacional. Ante la alarma generada en la población, especialistas en el área de las geociencias salieron al paso para explicar la naturaleza de este evento y ofrecer recomendaciones clave de seguridad.
Actividad sísmica bajo control en el centro del país
En este sentido, el geólogo y presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, Feliciano Santis, aclaró que este movimiento telúrico entra de manera estricta en los parámetros estadísticamente normales para la región. Desde el punto de vista energético, el experto catalogó el evento como un sismo leve, disipando los temores de la ciudadanía sobre una anomalía mayor.
Santis puntualizó que, aunque la actividad sísmica en la zona central del país había mostrado una aparente inactividad previa, esto se debe a que las fallas tectónicas adyacentes a la línea costera registran por naturaleza una menor sismicidad continua.
El fenómeno de los «mini enjambres»
Tras el evento principal, los sistemas de monitoreo han detectado una serie de movimientos telúricos menores. El especialista explicó que estas réplicas corresponden a sismos de ajuste, un fenómeno conocido técnicamente como un «mini enjambre», el cual tiende a cesar de forma paulatina en los días posteriores al evento principal.
¿Qué hacer durante un temblor? Protocolos de seguridad en edificaciones
La prevención es la herramienta más efectiva ante estos eventos naturales impredecibles. Las autoridades y especialistas reiteran que mantener la calma es el primer paso fundamental para salvar vidas.
En el caso particular de las personas que residen o se encuentran en apartamentos o edificios altos, se enfatizó una regla de oro: no se debe correr hacia las escaleras durante el movimiento. Esta estructura constituye la zona más vulnerable y propensa a colapsos en una edificación. La recomendación oficial es resguardarse en un lugar seguro dentro de la vivienda (bajo mesas fuertes o marcos de puertas estructurales) y esperar pacientemente a que finalice el evento sísmico antes de iniciar una evacuación ordenada.






