Guyana ha solicitado formalmente a los jueces de la Corte Internacional de Justicia dictaminar que Venezuela carece de reclamos legítimos sobre el territorio Esequibo. Durante la apertura de las audiencias de fondo en La Haya, el canciller guyanés Hugh Hilton Todd calificó la postura venezolana como una «amenaza existencial», alegando que las ambiciones de su vecino han socavado la paz y la estabilidad regional.
Por su parte, la delegación de Venezuela, liderada por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, participa en las audiencias bajo una condición de reserva. El Ejecutivo venezolano ha manifestado en que su presencia en el tribunal tiene como único fin exponer la «verdad histórica» y los derechos soberanos sobre la Guayana Esequiba, manteniendo su postura firme de no reconocer la jurisdicción de la CIJ para resolver esta controversia de siglos.
El conflicto, que hunde sus raíces en el polémico Laudo Arbitral de París de 1899 y el posterior Acuerdo de Ginebra de 1966, ha alcanzado picos de tensión tras el referéndum consultivo venezolano de 2023. Mientras Guyana busca validar el fallo del siglo XIX, Venezuela insiste en que el Acuerdo de Ginebra es el único instrumento válido para alcanzar una solución negociada y satisfactoria para ambas partes.
Agencias/OZ






