Este viernes 1 de mayo de 2026, las calles del centro de Caracas fueron el escenario de una masiva movilización de sindicatos, gremios autónomos y jubilados. La marcha, que partió desde la Plaza Brión de Chacaíto con destino a la Plaza Morelos (Bellas Artes), se convirtió en un espacio de denuncia contra la política de ingresos del Ejecutivo Nacional, exigiendo que se cumpla el mandato constitucional de un salario suficiente para cubrir la canasta básica.
El rechazo a la bonificación del salario
El eje central de la protesta fue la crítica al anuncio realizado el día anterior por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien fijó el «ingreso mínimo integral» en 240 dólares. Los dirigentes sindicales advirtieron que esta medida es insuficiente y perjudicial para el futuro del trabajador.
- Salario vs. Bonos: Pablo Zambrano, secretario ejecutivo de Fetrasalud, denunció que la falta de incidencia salarial de los bonos representa un «arrebato de las conquistas laborales», afectando directamente las prestaciones y las vacaciones.
- Monto del Salario Base: Los manifestantes recordaron que el salario mínimo legal permanece congelado en 130 bolívares desde el año 2022, lo que hoy representa apenas centavos de dólar.
- La Canasta Básica como meta: Carlos Timaure, del Comité Nacional de Conflicto, subrayó que el ingreso debería rondar los 600 dólares para cubrir las necesidades alimentarias de una familia de cinco personas.
Entrega de documento en la Defensoría del Pueblo
Al llegar a la Plaza Morelos, frente a la sede de la Defensoría del Pueblo, los representantes de gremios como salud, educación y administración pública entregaron un pliego de peticiones que incluye:
- Aumento real del salario mínimo y las pensiones con base en el artículo 91 de la Constitución.
- Restitución de la libertad sindical y cese de la persecución contra dirigentes gremiales.
- Respeto a las contrataciones colectivas y eliminación de instructivos que recortan beneficios.
«Luchamos por salarios, democracia y libertad. El clamor es que nos den salario porque los bonos no tienen incidencia», sentenciaron los líderes durante la lectura del comunicado.
El sector de la tercera edad también alzó su voz, calificando de «insuficiente» el ajuste a 70 dólares mensuales para los jubilados. Los manifestantes expresaron su «impotencia» ante la falta de claridad sobre si este monto formará parte de la pensión legal o si seguirá siendo un beneficio discrecional a través de plataformas digitales.






