La Feria de Abril se ha visto sacudida por la tragedia. El reconocido diestro Morante de la Puebla se encuentra en un estado crítico tras sufrir una cornada de extrema complejidad este lunes en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Lo que inició como una tarde de triunfo, tras cortar una oreja en su primer ejemplar, terminó en una intervención quirúrgica de urgencia que se extendió por más de dos horas.
El percance ocurrió durante la lidia del cuarto toro, cuando el animal embistió al diestro de 46 años, provocándole heridas en la zona anal y rectal. La violencia del impacto obligó a su traslado inmediato a la enfermería de la plaza, donde el equipo médico, liderado por el cirujano Octavio Mulet Zayas, realizó una reconstrucción delicada antes de su traslado al hospital.
Parte médico y complejidad de las lesiones
El parte facultativo emitido tras la cirugía inicial califica el estado del torero como “muy grave”. La lesión no solo afecta tejidos superficiales, sino que compromete funciones vitales del aparato esfinteriano.
Detalles técnicos de la herida
- Trayectoria: 10 centímetros en el margen anal posterior.
- Daños internos: Perforación de la cara posterior del recto (1,5 cm) y lesión parcial de la musculatura esfinteriana.
- Intervención: Lavado profundo, reparación de la pared rectal y colocación de drenajes aspirativos en los espacios postanal y retrorectal.
- Evolución: Los médicos estiman un periodo de observación de al menos diez días para descartar infecciones y evaluar la funcionalidad de la zona afectada.
Tras la salida de Morante, su compañero Borja Jiménez asumió la lidia en un ambiente de profundo respeto y consternación. El mundo del toro permanece en vilo, mientras el diestro se recupera bajo estrecha vigilancia en el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz.






