Sinners, la película de terror gótico del director Ryan Coogler, llega a la edición 98 de los premios Óscar como la cinta más nominada de la noche con 16 menciones, superando el récord histórico que compartían Eva al desnudo (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016), todas con 14. La ceremonia se celebrará este domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles.
Ambientada en el sur de Mississippi durante los años treinta, Sinners sumerge al espectador en un relato gótico donde los gemelos «Smoke» y «Stack» Moore regresan a su pueblo natal buscando redención, solo para descubrir que el lugar guarda un misterio oscuro. Coogler utiliza el género para visibilizar la violencia racial que enfrentaban las comunidades afroamericanas, la religión como vía de escape y el terror del Ku Klux Klan (KKK), mientras redefine el mito del vampiro despojándolo de toda elegancia: aquí solo hay depredadores y presas.
El terror y la Academia: una historia de desencuentros
El género de terror ha sido históricamente tratado como un invitado incómodo en los Óscar. La primera estatuilla llegó en 1932, cuando Fredric March ganó Mejor Actor por El hombre y el monstruo (Dr. Jekyll and Mr. Hyde). Luego vendría una sequía de casi seis décadas hasta que El silencio de los inocentes (1991) arrasó con los cinco premios principales: Mejor Película, Director, Actor, Actriz y Guión.
Solo seis actores han ganado el Óscar por una película de terror: Fredric March (1932), Ruth Gordon por La semilla del diablo (1968), Kathy Bates por Misery (1990), Jodie Foster y Anthony Hopkins por El silencio de los inocentes (1991) y Natalie Portman por El cisne negro (2010).
Por qué la Academia siempre ha sido «tímida» con el terror
El crítico de cine venezolano Luis Bond, certificado por Rotten Tomatoes, señaló que el problema no es exclusivo del terror: «Cuando estamos hablando de géneros cinematográficos tipo comedia, acción, terror, la Academia siempre ha visto las películas de género como algo menor; porque el cine de autor es inclasificable. De un tiempo hacia acá ha habido una apertura, porque los tiempos han venido cambiando y la Academia tiene que adaptarse».
El crítico mexicano Fabricio Siade coincidió en que el género no termina de convencer a muchos votantes a pesar de sus exploraciones psicológicas y sociales, mientras que José Pisano, director del Trasnocho Cultural, apuntó que el terror ha sido históricamente superado por las propuestas dramáticas, históricas y biográficas en las preferencias de la Academia.
¿Logrará Sinners la hazaña de El silencio de los inocentes?
Han pasado 34 años desde que una película de terror dominó las nominaciones con esa fuerza. Con 16 menciones, Sinners no solo rompe récords numéricos: obliga a la Academia a reconocer que el terror contemporáneo —desde ¡Huye!hasta La sustancia, pasando por El cisne negro y Nosotros— ha evolucionado hacia un vehículo de crítica social tan poderoso como cualquier drama de época.
La respuesta llegará este domingo en el Dolby Theatre.






