Las compañías energéticas Chevron y Shell avanzan en negociaciones para desarrollar nuevos proyectos petroleros en Venezuela, según fuentes cercanas a las conversaciones citadas por Reuters.
De concretarse, estos acuerdos permitirían incrementar la producción de crudo en varias zonas estratégicas del país y representarían uno de los movimientos más importantes para reactivar el sector energético venezolano en los últimos años.
Cambios legales abren espacio a inversión extranjera
Las conversaciones se producen después de que la Asamblea Nacional de Venezuela aprobara a finales de enero una reforma a la legislación petrolera. La modificación amplía la participación de empresas extranjeras en la explotación de hidrocarburos y les permite mayor autonomía en operaciones, exportación y comercialización del crudo, incluso cuando participen como socios minoritarios de la estatal Petróleos de Venezuela.
Este nuevo marco legal busca atraer inversión para recuperar una industria que durante años ha sufrido una caída sostenida en producción, infraestructura deteriorada y limitaciones financieras.
Proyectos en la Faja del Orinoco y en Monagas
En el caso de Chevron, las negociaciones apuntan a ampliar el proyecto Petropiar, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores reservas de crudo pesado del mundo.
El plan incluiría el desarrollo de nuevas áreas cercanas al bloque actual, como Ayacucho 8, con el objetivo de aumentar la capacidad de producción en esa región petrolera.
Por su parte, Shell analiza impulsar proyectos de petróleo y gas en los campos Carito y Pirital, ubicados en el estado Monagas. Estas zonas poseen reservas de crudo ligero y mediano, además de gas natural, recursos considerados estratégicos para fortalecer la producción y facilitar procesos de exportación.
Acuerdos aún en fase preliminar
Aunque las negociaciones han avanzado, las fuentes indicaron que los acuerdos todavía deben formalizarse mediante la firma de contratos y la definición de incentivos fiscales y condiciones operativas para las empresas.
La eventual concreción de estos proyectos podría representar un impulso relevante para la industria petrolera venezolana, que busca recuperar niveles de producción tras años de desinversión y limitaciones operativas.
Redacción OZ con información de Reuters






