La madrugada de este jueves 5 de marzo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el ataque contra un petrolero de bandera estadounidense en el norte del Golfo Pérsico, lo que intensifica la crisis en la zona. Según el comunicado oficial, dicha embarcación la alcanzó efectivos de la fuerza naval y permanece envuelta en llamas tras el impacto.
Este suceso ocurre en medio del conflicto abierto entre la coalición Israel-Estados Unidos e Irán, elevando la inestabilidad en la zona por donde transita el 20% del crudo mundial.
Ormuz bajo ley de guerra: «Buques podrían ser hundidos»
Por consiguiente, en un movimiento que desafía la navegación internacional, el general de brigada Kiumars Heidari, subcomandante del comando central unificado de las Fuerzas Armadas iraníes, declaró que el Estrecho de Ormuz se encuentra bajo el control absoluto de la República Islámica.
Heidari justificó la medida bajo el marco de las resoluciones internacionales en tiempos de conflicto:
- Protocolos de tránsito: Irán aplicará normas de seguridad estrictas a toda embarcación que circule por el estrecho.
- Advertencia letal: Aquellos buques que no cumplan con las directrices de Teherán «los podrían atacarlos o hundirlos«.
- Incidentes previos: El petrolero estadounidense no es el único afectado; recientemente el buque ‘Athens Nova’ lo incendiaron tras un ataque con drones.
Explosión frente a las costas de Kuwait
Simultáneamente, la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO) reportó una fuerte detonación frente a la costa meridional de Kuwait. En este sentido, el incidente se suma a la creciente serie de eventos hostiles que amenazan el suministro energético global.
Aunque el gobierno iraní asegura que no ha cerrado formalmente el estrecho, las acciones militares sugieren un bloqueo de facto para naves calificadas como «aliadas de Estados Unidos», lo que mantiene en alerta máxima a las bolsas de valores y mercados petroleros en el mundo.
Agencias/OZ






