La República Islámica de Irán ha dado un giro radical en su política exterior al declarar el fin de la vía diplomática con Estados Unidos. El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, afirmó que la nación persa se encuentra ahora en un estado de defensa nacional y guerra, tras acusar a la administración estadounidense de traicionar los procesos de negociación en curso.
Según Gharibabadi, la acción conjunta de EE. UU. e Israel ocurrió cuando las conversaciones diplomáticas estaban «al borde del éxito». Esta ruptura, calificada por el funcionario como la segunda gran traición de Washington, ha cerrado cualquier posibilidad de retomar el diálogo en el futuro cercano. «La prioridad ahora es defender el país de manera decisiva», sentenció en entrevista para RT.
Objetivos militares y defensa regional
El viceministro aclaró que, aunque Irán busca mantener buenas relaciones con sus países vecinos, no permanecerán «de brazos cruzados». Advirtió que la nación no tiene otra opción que atacar intereses y bases estadounidenses en la región donde sea que tengan alcance.
Resiliencia del sistema iraní
Pese a las recientes bajas de altos mandos militares, Gharibabadi aseguró que el sistema es capaz de reemplazarlos de inmediato, recordando la experiencia del país durante la guerra de ocho años contra el régimen de Saddam Hussein. «Estamos en una guerra, pero el sistema está en condiciones de controlar la situación», concluyó el diplomático.
Agencias/OZ






