En medio del mayor despliegue militar estadounidense en Medio Oriente desde la guerra de Irak, Irán entrega este jueves una propuesta formal a Estados Unidos con el objetivo de reactivar el acuerdo nuclear y lograr el levantamiento de las sanciones económicas. La negociación, de carácter indirecto, se desarrolla en Ginebra con la mediación de Omán.
La delegación iraní, respaldada por el presidente Masud Pezeshkian, aseguró que el documento presentado «elimina todos los pretextos» de Washington sobre la naturaleza del programa nuclear de Teherán. Según la agencia oficial IRNA, si la administración de Donald Trump rechaza esta oferta, se confirmaría la «falta de seriedad diplomática» del gobierno norteamericano ante la comunidad internacional.
La postura de Irán se mantiene firme en el uso pacífico de la energía nuclear, bajo el argumento doctrinal de que las armas atómicas están prohibidas por su líder supremo, Alí Jamenei. Sin embargo, la brecha sigue siendo amplia: Washington exige la suspensión total del enriquecimiento de uranio y límites al programa de misiles, mientras Teherán condiciona cualquier reducción a la eliminación inmediata de las sanciones.
El clima de la negociación es de máxima presión, con dos portaaviones y docenas de cazas estadounidenses posicionados cerca de la República Islámica. Ante las amenazas de intervención armada, Irán ha advertido que cualquier ataque será respondido con dureza, lo que podría desatar un conflicto de escala regional.
Agencias/OZ






