El Comando Sur de EE.UU. ejecutó este jueves la incautación del petrolero M/T Veronica, el cual navegaba por el Caribe en desafío a las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump. Las autoridades militares confirmaron que la operación se desarrolló «sin incidentes», marcando un nuevo hito en la denominada Operación Lanza del Sur.
Efectivos de la Infantería de Marina y personal de la Fuerza Operativa Conjunta despegaron desde el portaaviones USS Gerald R. Ford para interceptar el buque cisterna. En el despliegue participaron también unidades del Grupo Anfibio de la Armada, incluyendo los buques USS Iwo Jima, USS San Antonio y USS Fort Lauderdale.
Según el comunicado oficial, el Departamento de Guerra busca frenar actividades ilícitas y asegurar que toda exportación de crudo venezolano se realice bajo canales legales coordinados.
Esta acción marítima se suma a la tensión generada tras la incursión militar del pasado 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses secuestraron en territorio venezolano al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Actualmente, ambos permanecen detenidos en Nueva York.
Mientras Maduro se declara inocente de cargos por supuesto narcoterrorismo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, denuncia la operación como un intento de Washington por confiscar los recursos energéticos del país. La comunidad internacional, encabezada por Rusia, mantiene su exigencia de liberación y el cese de la intervención externa.
Agencias






