Desde el Palacio de Miraflores, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, actualizó este miércoles el balance de las medidas de gracia otorgadas a ciudadanos procesados por delitos políticos.
Según informó la funcionaria, la cifra de personas excarceladas asciende a 406, como parte de una estrategia gubernamental que busca aliviar las tensiones políticas en el país.
Rodríguez detalló que los beneficiarios de estas medidas son individuos que habían sido señalados por delitos «contra el orden institucional», así como por acciones vinculadas al «odio, la violencia y la intolerancia».
Este proceso forma parte del plan de reconciliación nacional anunciado originalmente por el presidente Nicolás Maduro en diciembre de 2025, momento en el cual se ejecutaron las primeras 164 liberaciones.
Un proceso en marcha bajo coordinación ministerial
La presidenta encargada enfatizó que es un proceso continuo. En este sentido, anunció que la ejecución de las futuras liberaciones quedará bajo la dirección del ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello Rondón.
El ministro trabajará en articulación directa con los órganos de justicia para evaluar los casos pendientes y garantizar el cumplimiento de los protocolos legales.
«El objetivo es abrir espacios políticos. Es una Venezuela que se abre a un nuevo momento que permita el entendimiento desde la divergencia y la diversidad ideológica, pero siempre con respeto al otro y a los derechos humanos», manifestó Rodríguez durante su intervención.
Advertencia sobre el orden público
A pesar del tono de apertura política, la funcionaria fue enfática al señalar que la reconciliación no implica impunidad ante futuros incidentes.
Rodríguez advirtió que el Estado vigilará estrictamente cualquier conducta que incite a la violencia. «No permitiremos los mensajes de odio e intolerancia», aseguró, tras subrayar que aplicarán la ley con rigor contra quienes intenten alterar el orden constitucional.
Agencias






