La exvicepresidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris, rompió el silencio tras los recientes acontecimientos en el sur del continente. En una declaración contundente sobre la crisis en Kamala Harris Venezuela, la líder demócrata calificó la captura de Nicolás Maduro y los ataques aéreos en Caracas como una acción «ilegal e imprudente» por parte de la administración de Donald Trump.
Harris, quien se perfila como una voz crítica frente a la política exterior republicana, separó la naturaleza del gobierno chavista de las formas utilizadas por Washington. Aunque reconoció la crisis institucional en el país caribeño, sentenció que el uso de la fuerza militar unilateral sienta un precedente peligroso.
Críticas a la legalidad y seguridad de EE. UU.
En sus redes sociales, la exmandataria fue enfática al analizar el impacto de esta incursión. «Que Maduro sea un dictador brutal e ilegítimo no cambia el hecho de que esta acción fue ilegal e imprudente», afirmó. Para Harris, este evento es una repetición de errores históricos que no benefician a la seguridad interna de su país.
«Las acciones de Donald Trump en Kamala Harris Venezuela no hacen que Estados Unidos sea un país más seguro, más fuerte ni más asequible», señaló con firmeza.
Denuncia de intereses petroleros
Uno de los puntos más polémicos de su discurso fue la denuncia de las verdaderas intenciones detrás del despliegue militar. Harris acusó directamente a la Casa Blanca de utilizar la lucha contra el narcotráfico como una cortina de humo para controlar recursos energéticos.
«No se trata de drogas ni de democracia. Se trata del petróleo y del deseo de Donald Trump de erigirse en el ‘hombre fuerte’ de la región», aseguró. Según su visión, la estabilidad se ha visto comprometida por intereses personales y económicos del mandatario republicano.
Advertencia de caos geopolítico
Finalmente, Harris comparó la situación actual con intervenciones pasadas que derivaron en conflictos prolongados y costosos. Advirtió que las «guerras por cambio de régimen» suelen venderse como actos de fuerza, pero terminan en un caos donde las familias estadounidenses y latinoamericanas pagan el precio más alto.
El mundo permanece atento a cómo estas declaraciones influyen en la opinión pública de Florida y otros estados clave, mientras en Venezuela, el TSJ ha ordenado a Delcy Rodríguez asumir la presidencia encargada tras el cautiverio de Maduro en el MDC Brooklyn.






